Fiscalía presenta su caso contra el magnate Robert Durst, acusado de asesinato

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En el primer día de la audiencia preliminar, la fiscalía argumentó que Durst, que cumplió 75 años el jueves pasado, asesinó a su amiga Susan Berman en 2000 porque la policía de Nueva York la interrogaría al día siguiente sobre una conocida investigación de la desaparición de la esposa del acusado en 1982.

En la mesa de la defensa, Durst, cuya vida inspiró un documental de HBO que llevó a su detención, permaneció inmóvil sin mostrar ningún tipo de expresión a los argumentos y testimonios presentados por los fiscales.

Entre los testigos presentados por la fiscalía, estuvo Karen Minutello, quien fue gerente de uno de los edificios de Durst y aseguró que Kathleen Durst -la esposa desaparecida- “le tenía miedo” y quería mudarse del apartamento que compartían.

“Ella quería alejarse de él”, recordó.

A los pocos días Kathie Durst fue reportada desaparecida.

La fiscalía presentó también el testimonio de Mark Fajardo, exjefe forense del condado de Los Ángeles, que indicó que revisó la autopsia de Berman y consideró que el tiro fue disparado en la parte de atrás de la cabeza a no más de una pulgada (2,54 cm), a pesar de que el informe original estipulaba que no se pudo determinar la distancia del disparo.

Otros testigos serán presentados el martes.

Al culminar la audiencia, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles Mark Windham decidirá si hay méritos para continuar con un juicio.

En febrero de 2017, otro testigo, Nathan Chavin, amigo de larga data tanto de Durst como de Berman, declaró que había hablado de la muerte de esta última durante una cena con el magnate en 2014.

Durst -heredero de una fortuna adquirida por su padre, Seymour Durst, en el sector inmobiliario neoyorquino, estimada en 4.400 millones dólares-, fue detenido en marzo de 2015 en un hotel de Nueva Orleans horas antes de que se emitiera el capítulo final del documental “The Jinx: The life and Deaths of Robert Durst” de HBO.

La serie indagaba en la desaparición de su esposa y en el asesinato de Berman, así como en la muerte de un vecino suyo de Texas que fue hallado desmembrado en 2001.

En el final del documental se escucha a Durst decir que los había matado “a todos”, sin darse cuenta de que había un micrófono abierto.

En corte se declaró no culpable de los cargos.

AFP/ FR