Despilfarro institucional: El Congreso lleva gastados en viajes nacionales un 40% más que hace un año

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El despilfarro entre nuestros políticos sigue sin atajarse. Poco importa que los pensionistas pierdan poder adquisitivo o que muchos españoles sin trabajo no tengan derecho a cobrar el paro. Lamentablemente, el egoísmo de nuestros políticos se puede contrastar disfrazado en muchos aspectos Si ayer conocíamos que los senadores habían aumentado su gasto en viajes un 25% en el primer trimestre, los diputados del Congreso no se quedan cortos. C

El Congreso de los Diputados ha gastado 2,48 millones de euros en viajes nacionales de diputados durante el primer semestre de este año, lo que supone un 40,1% más que lo dedicado a este concepto en el mismo periodo de 2016, según los últimos datos recopilados por la Cámara y recogidos por Europa Press. Dicha cantidad supone un gasto medio de 7.092,56 euros por diputado.

En concreto, la Cámara Baja ha dedicado a estos desplazamientos un total de 2.482.397,69 euros, una cantidad que incluye billetes de avión, tren y autobús, así como indemnización por kilometraje en vehículo privado, además de los gastos de gestión, cancelaciones, cambios y billetes emitidos pendientes de utilización.

Esta cifra supera en 710.598,9 euros el gasto en desplazamientos nacionales del primer semestre del pasado año, cuando se utilizaron 1,77 millones por el mismo concepto.

EL SEMESTRE EN FUNCIONES

Alberto Rordriguez
El diputado Alberto Rodríguez, el hombre que sintetiza la nueva política, en uno de sus viajes.

El incremento del 40% se debe a que en aquellos meses de la XI legislatura, la más corta de la democracia desde 1977, la actividad parlamentaria fue menor y no hubo plenos de control al Gobierno. En el primer semestre de 2015, cuya actividad fue normal, se destinaron a viajes nacionales un total de 2,59 millones.

El Congreso cerró el año 2016 con un gastó total en viajes nacionales de 3.314.345,53 euros, una cifra más baja de lo habitual debido a la peculiaridad de la legislatura en funciones.

La mayor parte del gasto total en viajes nacionales de este semestre corresponde a la actividad parlamentaria de los diputados –viajes a su circunscripción–, que cuenta con una suma de 1.861.903,65 euros, un 33,7% más que en el mismo periodo del año pasado.

EL GASTO PRINCIPAL, LOS VIAJES A LA CIRCUNSCRIPCIÓN

A esa cuantía se le añade el dinero destinado a cubrir desplazamientos para actos políticos –149.456,18 euros– y para viajes institucionales –1.792,43 euros–.

Además, a esa suma semestral se incluyen 469.245 euros pertenecientes a gastos gestión, cancelaciones, cambios y billetes emitidos pendientes de utilización.

PRIVILEGIOS Y PREBENDAS

Las Cámaras aportan, asimismo, el 10% de la asignación del diputado o senador a un plan de pensiones privado. También es irrenunciable, como pudieron comprobar Cayo Lara y Alberto Garzón, de Izquierda Unida, al anunciar su intención de prescindir de él, igualmente se benefician todos los empleados y ujieres que trabajan en el Parlamento.

Al ser elegidos, los diputados reciben el famoso kit tecnológico que incluye un móvil de última generación tipo iPhone, una línea ADSL en su domicilio para estar conectados a Internet y, desde esta legislatura, una tableta iPad que ha sustituido al ordenador portátil que tenían antes.

La sorpresa vino a finales de 2012, cuando, tras reponer 30 iPad extraviados o robados, la Mesa decidió que únicamente repararía los que resultaran averiados. Y solo una vez. Asimismo, se procedió a la desactivación de los aparatos cuya pérdida hubiese sido denunciada ante la sospecha de que los estuvieran utilizando familiares de los diputados.

En cuanto al transporte de sus señorías, aquellos que no disponen de coche oficial –solo lo tienen el presidente y los miembros de la Mesa– cuentan con una tarjeta anual de taxi con 3.000 euros de saldo. En el pasado, los bono-taxis eran de 250 euros mensuales, pero en los meses inhábiles –enero, julio y agosto– muchos diputados apenas hacían uso de esta tarjeta y el dinero sobrante se devolvía. Por ello, en septiembre de 2010 se modificó la normativa para que los beneficiarios pudieran disponer de estos 3.000 euros a lo largo del año. Las otras ventajas se dan tanto en los trayectos del AVE como en los vuelos de Iberia. Los viajes en tren siempre son en clase Club o similar, mientras que para el avión existe una tarifa bonificada que ofrece asientos de preferente con un coste como si fuera de turista.

En los viajes institucionales, las Cortes se hacen cargo de los gastos de alojamiento y desayuno, mientras que los almuerzos y cenas son pagados con las dietas que perciben los parlamentarios. Además, las habitaciones de hotel tienen que ser “dobles de uso individual” y si llevan acompañante, el sobrecoste lo abona el diputado o senador.