Tristeza de la Reina Sofía tras conocerse el último affaire del Rey emérito

Reina Sofía

Este verano prometía ser uno de los más felices de Doña Sofia. Su intención pasaba por reunir a toda la familia junta por primera vez en mucho tiempo. De hecho, la reina Emérita fue el primer miembro de la Familia Real en desembarcar en Mallorca. La madre de Felipe VI es el miembro de la familia más fiel a la isla y suele ser la primera en aterrizar acompañada de su hermana Irene, con quien se alojó en las dependencias del Palacio de Marivent días antes de la llegada de los reyes Felipe y Letizia.

 

(De izquierda a derecha) la reina Sofia, Irene Urdangarín, un monitor de wakeboard, y Juan Urdangarin, en Alcúdia (Mallorca)

Este año, aunque no haya foto oficial, se volvieron a reunir todos en la cena que tuvo lugar el pasado lunes 31 de julio en el restaurante Ola del Mar, situado frente al club náutico de Portixol, a las afueras de Palma.

Se trata de un local especializado en arroces y pescado y en el que hace unos meses pillaron al líder de Podemos, Pablo Iglesias, y a la portavoz de la formación morada, Irene Montero, degustando una langosta por la que fueron muy criticados.

Los únicos miembros de la familia real que faltaron a dicha cena fueron el Rey emérito, Juan Carlos I, que se encontraba en Sanxenxo planeando un encuentro con Marta Gayá en Irlanda, y la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín, quienes no acudirán a la isla. Al menos, coincidiendo con el resto de la familia.

Los Reyes Felipe y Letizia y la Reina Sofía en la recepción a la sociedad balear del verano 2017

Un nuevo golpe para la Reina Sofía

Sin embargo, las felices vacaciones de Doña Sofía han sido truncadas, una vez más, por un nuevo escándalo sexual de Don Juan Carlos I. El Rey emérito -que alegó “compromisos y problemas de agenda” para no acudir a Marivent- ha sido descubierto en Irlanda con su amante Marta Gayá.

Un nuevo golpe para Doña Sofía cuyo marido ha conseguido amargarle -una vez más- un verano que prometía ser feliz. Dicen algunas fuentes que Irene de Grecia, hermana de Doña Sofía, ha sido la persona en la que ha refugiado la reina Emérita y que gracias a ella, intentará terminar las vacaciones estivales sin dar muestras externas de preocupación. Pero la procesión va por dentro.

La Reina Sofía y su hermana Irene (en el centro), paseando por las calles de Palma en 2012. GTRES

Hay quien afirma que Don Juan Carlos I es un adicto al sexo y no puede contener sus instintos ni siquiera en la vejez.

Escándalo tras escándalo

El año pasado se conocieron detalles sobre la relación extramatrimonial entre el rey Juan Carlos y la exvedette Bárbara Rey y años atrás su affaire con Corinna Sin embargo, el excoronel Martínez Inglés afirma que el rey Borbón ha tenido casi 5.000 amantes a lo largo de su vida: “Las más bellas vedettes y las más espectaculares representantes del alto standing femenino español y extranjero pasaron por su cama de forma más o menos temporal, aunque tampoco despreció a féminas mucho más modestas”.

Juan Carlos I y Marta Gayá este verano en Irlanda

El exmilitar escribió una biografía no autorizada sobre Don Juan Carlos donde cuenta episodios de la vida del monarca nunca antes contados como que el dictador Franco creó una red de espías para vigilar al rey en su juventud. Martínez Inglés cuenta que en esa época llegó a tener “332 encuentros sexuales”.

En el libro también se habla de Liliane Sartiau, madre de Ingrid, que denunció la paternidad del rey emérito: “La conoció en París en la primavera de 1956 y tras casi diez años de esporádicos encuentros, culminó con el embarazo de la joven y el nacimiento de su presunta hija, Ingrid, en 1966. Ingrid Sartiau, conocedora de la identidad de su padre biológico, promovería en el año 2012 su reconocimiento oficial como hija natural del monarca, llegando con su petición hasta el Tribunal Supremo de este país”.

Además se revela que el momento clave que supuso el distanciamiento definitivo entre don Juan Carlos y doña Sofía fue una “pillada” con la actriz y cantante Sara Montiel.

Según Amadeo Martínez Inglés, un joven Juan Carlos de Borbón frecuentaba hoteles y fiestas privadas durante los fines de semana: “El cadete Juan Carlos aprovecha los fines de semana (los viernes y sábados pernocta fuera de la Academia) para acudir, con el pequeño grupo de cadetes vips que le acompañarán en casi todas sus salidas, a fiestas privadas donde practica sexo con amiguitas circunstanciales, preferentemente del amplio colectivo de jovencitas de la clase media alta de la sociedad zaragozana […] También acude periódicamente el joven Borbón a hoteles de lujo de ciudades más o menos cercanas y, por supuesto, a establecimientos seleccionados de Zaragoza como el Gran Hotel de la capital maña (donde dispone de una suite de lujo pagada generosamente por su entorno protector militar) para relacionarse íntimamente, y a pesar de su edad, con mujeres hechas y derechas”.

 

El militar ha recopilado datos a través de sus investigaciones y de su incursión en algunas unidades de la Segunda Sección VI, que era la que se ocupaba de la información reservada durante su etapa como militar en activo. Además, para él espiar a Juan Carlos siempre fue muy fácil: “Le contaba todo a todo el mundo. Disfrutaba contando las amantes que tenía. Por eso pueden salir estas cosas ahora porque si hubiera sido un mudo no se conocerían”.

También tuvo alguna amante de Castilla-La Mancha. Una de ellas muy conocida. Martínez Inglés asegura que la reina Sofía descubrió a Juan Carlos con la criptanense universal Sara Montiel: “Hay algunos que han asegurado que la reina le pilló por sorpresa, pero no fue así. Ella tenía sus informantes en Palacio. La Zarzuela siempre ha sido un nido de espías. Ella sabía que este hombre se escapaba todas las noches y se presentó en Toledo, sabiendo que estaba allí para dejarlo en ridículo. Para marcar territorio. Esto supuso la ruptura total como pareja y a partir de aquí se limitaron a lo estrictamente profesional”.

Es decir, que el suceso de Toledo, con la actriz manchega, supuso un antes y un después en la relación de la pareja real, aunque lo que no cambió fue la afición depredadora de Juan Carlos hacia las mujeres.

¿Cómo contabiliza el autor 5.000 amantes?

“Este hombre ha sido el más espiado de toda la historia de España y yo creo que del mundo. Tenía todos los servicios de inteligencia de Franco encima. Cualquier cosa que hacía ya estaba transmitido por todos los canales y a los dos minutos lo tenía Franco encima de la mesa. Se tenía información exhaustiva de él. Se sabía con quién se acostaba, cuándo, dónde y hasta los nombres de las chicas con las que iba. A mi me pilló cuando estaba en la Academia de Zaragoza, porque soy de allí, y me llegaba mucha información. Allí tenía un picadero. También se iba a los prostíbulos de la zona”.

“De su amante Corinna estuvo francamente muy enamorado. Con ella estuvo 15 ó 20 días en un hotel en África después de que le operaran de la cadera. Otra ha sido Bárbara Rey, con la que estuvo 15 años casi de continuo y casi sin contarse porque se atrevía a ir a su chalet. A Marta Gallá es verdad que también la quería”.

 

A la cena del año pasado sí asistió Juan Carlos I, pero no estuvieron ni los duques de Palma ni sus hijos. Ahora, con la absolución de la infanta Cristina, la situación se ha normalizado un poco y los jóvenes han podido reunirse con el resto de sus primos.

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