“Somos el Airbnb de las citas”: así ve su creador a Kiki, la app de compra-venta de citas

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Cuando por fin creíamos que lo habíamos visto todo en aplicaciones de citas, van y lanzan una en la que puedes cobrar (o pagar) por tenerlas. Se trata de Kiki, y ha sido creada por un equipo de diez personas capitaneadas por Cristian Urbina, emprendedor y máximo responsable de la app. Junto a él tiene a otros nueve compañeros, mitad hombres y mitad mujeres, de los cuales siete son españoles y otros tres estadounidenses.

Ni que decir tiene que una aplicación con ese nombre ha causado un revuelo casi instantáneo en redes sociales, con muchos usuarios que se quejan de que utilizan el modelo de negocio de la prostitución. Ante todo este revuelo, hemos hablado con el propio Cristian Urbina para que nos cuente el punto de vista del equipo.

La idea de crear esta aplicación surge de la experiencia personal de los círculos cercanos del equipo. Concretamente, de la frustración de esos amigos que tras utilizar varias aplicaciones de citas acababan aburriéndose por no conseguir conocer gente, incluso en esas con modalidades de pago que no terminaban de funcionar.

“Pensamos en el modelo que existe con Airbnb, y lo trasladamos para garantizar esas citas”.

“Al final en todo este tipo de aplicaciones se termina pagando de una manera o de otra, y como pagan suscripciones y no consiguen nada pues se acaban aburriendo también”, nos ha contado Urbina. “Entonces pensamos en el modelo que existe con Airbnb, y lo trasladamos para garantizar esas citas”.

Y al denominarse “un Airbnb de las citas”, lo que dicen es que tienes que pagar (o cobrar) por el tiempo que inviertes al quedar. Si alguien mira tu perfil y le interesa quedar contigo, podrá “comprar” una cita dentro de un catálogo de propuestas. Tras decidir por ejemplo que quiere ir al cine contigo y pagar los 6 euros de la cita, a ti te llega un mensaje diciéndote que tal persona quiere quedar, y si te gusta su perfil aceptas la cita y se abre un chat.

Urbina ha hecho bastante hincapié en que no quieren limitarse a ligar, ya que también quieren servirle a quienes sólo buscan amistades y no quieren terminar en otras apps como Tinder con una única finalidad. Además, al pedir un pago dice pretender quitar de enmedio a los “moscones que molestan todo el rato”, y defiende que propuestas como la de viajes a cambio de 100 euros surgieron del feedback de los primeros usuarios, pensando sobre todo en eventos como festivales de música.

“Un pago por esa cita en concreto que al final es democratizar el tiempo de cada uno”

“Un pago por esa cita en concreto que al final es democratizar el tiempo de cada uno”, nos ha explicado Cristian. “Te apetece tomar un café con alguien, vas y te lo tomas, y al final ese tiempo tiene un precio. Lo que buscamos es compartir los ingresos con nuestros usuarios dándoles el 70% a las personas que han hecho el “esfuerzo” en quedar con esa otra persona, y el resto para seguir mejorando la plataforma”.

La aplicación empezó a probarse en noviembre pasado, y esta semana ha sido lanzada oficialmente en España. Según nos han contado, en torno al 65% de sus usuarios son mujeres, y ya han conseguido entrar en un programa de aceleración de la universidad de Standford, en San Francisco, con la mira puesta a lanzar la aplicación en Estados Unidos después del verano.

“Kiki” y el pagar por tener una cita

Parece contradictorio insistir en que no eres sólo una aplicación de ligue cuando utilizas un nombre como Kiki, que en España tiene un significado sexual que casi todos conocemos. Desde la app se defienden insistiendo en que en otros países la palabra tiene unos significados muy diferentes, aunque al final admiten que ya sabían que traería polémica… y que incluso la buscaban.

“Primero buscábamos un nombre que diera de qué hablar, y realmente lo estamos consiguiendo”

“Primero buscábamos un nombre que diera de qué hablar, y realmente lo estamos consiguiendo”, nos dice Urbina. “Buscábamos un nombre fresco, corto y que fuera llamativo. Y luego teniendo en cuenta que esa misma palabra por ejemplo en japonés significa equipo, y en Holanda es un nombre de chica que está de moda, buscamos un nombre también con la idea de internacionalización.

Otra de las polémicas está en el modo de funcionar. Algunos han comparado el tener que pagar por tener una cita con la prostitución, aunque el máximo responsable de Kiki tiene una idea bastante diferente. Él se ve más como un simple modo para poner en contacto a dos personas, que si luego quieren seguir quedando ya no necesitarán hacerlo por la aplicación.

“En nuestros términos de uso está terminantemente prohibido cualquier uso relacionado con la prostitución”

“En nuestros términos de uso está terminantemente prohibido cualquier uso relacionado con la prostitución, y cualquier uso que viésemos relacionado con esto lo pararíamos”, nos dice muy serio Cristian Urbina. “De hecho, estamos observando todos los comportamientos, recibimos feedback después de las citas, y si viéramos algo así lo borraríamos inmediatamente de la aplicación”.

Además, insiste en que de momento no se ha dado ningún caso por el estilo, como tampoco les ha pasado todavía que haya usuarios que acaben no siendo como se han descrito. Pero si pasase la solución sería la misma: después de una cita ambos usuarios se califican entre ellos, y si alguien denunciase que uno de ellos no es como aparece en su foto o descripción, simplemente le borrarían la cuenta por incumplir las normas, y al otro usuario se le devolvería el dinero.

Para evitar este tipo de fraudes también piden la identificación a través de la cuenta de Facebook, en la que obtienen datos como el nombre, el correo o la foto de perfil para asegurarse de que son personas reales. Este tema de obtener datos de Facebook es bastante sensible estos días, pero a nosotros nos han dicho que los datos personales de los usuarios los guardan bien, y ni los venden ni los comparten con terceros.

De hecho, aseguran que su único método de financiación está en la comisión del 30% que se llevan de cada cita. Esto puede parecer un poco elevado, pero ellos insisten en que “es algo inferior que la comisión de aplicaciones como Airbnb”.

La polémica como método de lanzamiento

Kiki App

Que hablen mal de mí, pero que hablen. La polémica es un clásico método para conseguir llamar la atención de un nuevo proyecto, por el revuelo que causaron ayer hay que admitir que en Kiki han sabido manejarla. Y es que si le quitas su provocativo nombre y las comparaciones que muchos han hecho de ellos, lo que te queda es una aplicación que en vez de un pago mensual como el de Tinder Gold te propone pagar sólo cuando sacas provecho de ella.

O por lo menos ese es el punto de vista que se están esforzando en vender desde la aplicación. Aquí el resto depende un poco de la opinión personal de cada uno, aunque vista la velocidad a la que están surgiendo en los últimos tiempos las aplicaciones de citas, este era un paso que era inevitable que acabase llegando.

De hecho, a sus responsables no les preocupa para nada toda esta polémica que han levantado, y no creen que les cause una mala fama que pueda comprometer su futuro. Es más, confían en que todo se normalizará en cuanto los usuarios comprueben que tampoco es para tanto.

“Es algo muy disruptivo, queríamos hacer algo muy diferente que no se hubiera hecho hasta ahora”

“Es algo muy disruptivo, queríamos hacer algo muy diferente que no se hubiera hecho hasta ahora”, nos ha dicho Urbina. “Cuando vean que lo que decimos que hay es lo que hay realmente, y que cuando alguien dice algo de la prostitución es algo que tenemos terminantemente prohibido en nuestras normas y podemos expulsar a esa persona, entonces se normalizará y se popularizará”.

¿Pero llevará eso a un futuro distópico en el que tengamos que pagar por salir por amigos? El CEO de Kiki opina que no, ya que utilizar apps como la suya sería una excepción para quien tenga tiempo y quiera conocer gente nueva. Además, nos avanza que en un par de semanas presentarán novedades y nuevas funciones para suavizar el tema de tener que pagar para quedar, aunque no nos ha querido avanzar nada de momento.

En Xataka Móvil | Kiki, la app de compra-venta de citas: paga o cobra por quedar con gente