YouTube, ¿la ‘caja tonta’ del mundo?

Hay 7.600 millones de personas en la tierra. 3.000 millones cuentan con un smartphone y 1.500 usuarios ven YouTube con su cuenta, al menos, una vez al mes. Es importante recalcar que son usuarios que han iniciado sesión, y presumiblemente el número total será bastante más amplio.

Lo que es más sorprendente todavía: los usuarios ven, de media, más de una hora YouTube desde sus teléfonos. Es un cambio radical. Hemos pasado de ver lo que ponían en la televisión sentados en el salón a consumir el contenido que queremos cuándo, cómo y dónde queremos. Sin limite alguno y con una variedad de contenidos inconcebible hace años.

Son datos oficiales compartidos por Susan Wojcicki, la consejera delegada de YouTube, con motivo de la celebración de la VidCon.

La ejecutiva anunció un nuevo modo de reproducción y subida de vídeos en 180 grados, que hace más fácil la producción de contenidos, aunque menos inversivos que los de 360 grados. Es una forma de ofrecer una experiencia similar a un precio mucho más bajo, ya que el precio de las cámaras 360 todavía es alto. También han conseguido acuerdos estratégicos con LG, Yi y Lenovo para fabricar cámaras de 180 grados.

La aplicación móvil de YouTube, que ya se ha convertido en la predilección de los usuarios, se actualizará para que los vídeos siempre se muestren de la mejor forma posible independientemente del formato en el que se grabaron. El reproductor admitirá vídeo en vertical, horizontal o cuadrado de forma dinámica. También actualizarán el diseño de la interfaz en concordancia con la página web, que estrenó nuevo diseño hace días.

YouTube, junto a servicios de pago especializados como Netflix o Hulu, se está convirtiendo en la televisión de los adolescentes, jóvenes e, incluso, niños. Es una compañía que hace de enlace y gestiona contenidos acorde a tu historial de reproducciones y vídeos populares. Por ello, no siempre se promociona el buen contenido, sino el “más atractivo”. Tal vez uno de los problemas de la TV, pero en YouTube la gran ventaja es que siempre puedes indagar y encontrar lo que buscas.

Pero eso sirve con adultos que saben qué buscan y qué quieren. Con los más jóvenes y este océano de información que nos ahoga cada día, la libertad y pluralidad de YouTube se convierte en un arma de doble filo. Los padres difícilmente controlan el contenido que ven sus hijos en el teléfono o tablet aunque existan cosas como YouTube Kids, y la plataforma es altavoz para cualquier opinión, esté fundamentada o no. Se trata como un medio de comunicación aunque sea una opinión subjetiva y poco documentada, y, mientras los agentes reguladores ponen sus ojos en la distribución de noticias falsas desde Facebook, YouTube es un campo de minas para determinados usuarios pese a los controles de edad y contenido que impone la empresa.

Tal vez YouTube se vea obligada en un futuro a adoptar un enfoque de selección más agresivo, no sólo mediante tijeretazos a determinadas personalidades que ahora no tienen el amparo de determinadas marcas. Tal vez venga de regulaciones impuestas por Europa. Es difícil saberlo. Lo que cada vez queda más claro, con 1.500 millones de personas enganchadas al servicio, es que YouTube, tarde o temprano, será tratada como un inmenso medio de comunicación y no sólo como un servicio que hospeda y ofrece vídeos bajo demanda.

Las grandes compañías tienen grandes responsabilidades, no solo para con sus negocios o con las legislaciones vigentes, también con la sociedad y como con sus productos están perfilando la sociedad y las mentes del futuro.

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